Cuando una inversión debe conservar el capital durante un año, las Letras del Tesoro pueden ofrecer una alternativa sencilla frente a dejar el dinero parado en la cuenta corriente. Aquí explico la rentabilidad de las Letras del Tesoro a 12 meses, cómo se calcula, cuánto se gana realmente después de impuestos y qué conviene revisar antes de comprarlas.
La rentabilidad depende del precio de compra y del momento de la subasta
- 2,832% fue el tipo de interés medio en la subasta del 1 de septiembre de 2026.
- Una Letra tiene un valor nominal de 1.000 euros y se compra en múltiplos de esa cantidad.
- Con el precio medio de esa subasta, el desembolso fue de aproximadamente 971,63 euros por cada 1.000 euros nominales.
- El rendimiento se cobra al vencimiento y tributa como renta del ahorro, aunque no lleva retención en el momento del pago.
- Si se vende antes de tiempo, el resultado puede ser distinto porque el precio depende del mercado.
Qué rentabilidad ofrecen ahora las Letras a 12 meses
La referencia más reciente disponible corresponde a la subasta celebrada el 1 de septiembre de 2026. El Tesoro Público adjudicó las Letras a un precio medio de 97,163 euros por cada 100 euros nominales, con un tipo de interés medio del 2,832%. El tipo marginal, que corresponde a las peticiones aceptadas en el límite de la subasta, quedó en el 2,846%.
Estas cifras no deben interpretarse como un interés que se ingresa cada mes. Las Letras se emiten al descuento, de modo que el inversor paga menos de 1.000 euros y recibe el valor nominal completo cuando llega el vencimiento. En esta emisión, la amortización está prevista para el 10 de septiembre de 2027.
| Dato | Subasta del 1 de septiembre de 2026 |
|---|---|
| Plazo | 12 meses |
| Precio medio | 97,163 por cada 100 nominales |
| Tipo de interés medio | 2,832% |
| Tipo marginal | 2,846% |
| Nominal mínimo | 1.000 euros |
La cifra cambiará en las siguientes subastas. Las Letras no tienen un cupón fijo como un bono, por lo que su rentabilidad depende del precio que los inversores estén dispuestos a pagar. Si los tipos de mercado bajan, el precio suele subir y la rentabilidad ofrecida disminuye; si suben, ocurre normalmente lo contrario.
Cómo se calcula el beneficio de una Letra
El cálculo básico es bastante directo. Por cada Letra de 1.000 euros nominales se resta al reembolso final el precio pagado al comprarla. La diferencia es el rendimiento bruto, antes de impuestos y posibles gastos del intermediario.
Tomando como referencia el precio medio de la subasta de septiembre, el ejemplo quedaría así:
| Concepto | Importe aproximado |
|---|---|
| Valor recibido al vencimiento | 1.000 euros |
| Precio de compra | 971,63 euros |
| Ganancia bruta | 28,37 euros |
| Rentabilidad media publicada | 2,832% |
La diferencia entre el porcentaje publicado y la simple resta entre precio y nominal se debe a la metodología de cálculo de la subasta y al número exacto de días hasta el vencimiento. Para tomar una decisión práctica, yo utilizaría el tipo medio de la subasta como referencia y calcularía después el importe neto.
Una inversión de 10.000 euros nominales seguiría la misma lógica. El desembolso aproximado sería de 9.716,30 euros y el reembolso final ascendería a 10.000 euros, antes de impuestos y comisiones. Eso sí, el precio definitivo puede variar si la compra se realiza en el mercado secundario.
Cómo comprar Letras del Tesoro a 12 meses
El proceso no es complicado, pero conviene respetar los plazos de cada emisión. Las Letras pueden adquirirse directamente mediante el servicio de compra del Tesoro, en una sucursal del Banco de España con cita previa o a través de un banco o bróker que opere con deuda pública.
- Consultar el calendario y localizar la próxima subasta de Letras a 12 meses.
- Elegir el importe nominal, siempre desde 1.000 euros y en múltiplos de 1.000.
- Presentar una petición no competitiva si se quiere aceptar el precio medio resultante de la subasta.
- Transferir el dinero dentro del plazo indicado y esperar a la liquidación.
- Conservar la Letra hasta el vencimiento o trasladarla a una entidad gestora si se desea vender antes.
Para un inversor que empieza, la petición no competitiva suele ser la opción más comprensible. En ella no se fija un precio concreto, sino que se acepta el resultado de la subasta. Las peticiones competitivas tienen más sentido para inversores que conocen bien el funcionamiento del mercado y quieren establecer un límite de precio.
La cuenta directa del Banco de España no cobra por la apertura, la compra, la custodia ni el mantenimiento. Sin embargo, la transferencia del dinero amortizado a la cuenta bancaria puede tener un coste del 1,5 por mil, con un mínimo de 0,90 euros y un máximo de 200 euros. Los bancos y brókeres aplican sus propias tarifas, así que conviene comprobarlas antes de comparar rentabilidades.
Impuestos y comisiones que reducen la rentabilidad real
El rendimiento de una Letra se integra en la base del ahorro del IRPF. Para un contribuyente cuyo beneficio quede dentro del primer tramo, el tipo aplicable es del 19%. Los tramos superiores aplican tipos del 21%, 23%, 27% y 30%, según el importe total de la base del ahorro.
Siguiendo el ejemplo anterior, una ganancia bruta de 28,37 euros generaría aproximadamente 5,39 euros de impuesto si se aplicara el tipo del 19%. El beneficio quedaría en unos 22,98 euros antes de cualquier comisión. Esta cuenta es orientativa porque el tipo final depende de las demás rentas del ahorro del contribuyente.
Las Letras no suelen llevar retención en el momento de la amortización, pero eso no significa que estén exentas de tributación. El rendimiento debe incluirse en la declaración de la renta correspondiente. Este es uno de los errores más habituales entre quienes confunden la ausencia de retención con la ausencia de impuestos.
También hay que separar tres conceptos que a menudo se mezclan. La rentabilidad bruta es la diferencia entre compra y reembolso, la rentabilidad neta descuenta los impuestos y el resultado final descuenta además las comisiones. Para inversiones pequeñas, una tarifa mínima puede tener un peso importante.
Cuándo compensa frente a otras alternativas
Las Letras a 12 meses encajan bien cuando sé que no necesitaré el dinero durante todo el plazo y busco una rentabilidad conocida desde el inicio si mantengo la inversión hasta el vencimiento. No las considero una solución para el fondo de emergencia, porque vender antes puede obligar a aceptar un precio peor.
| Alternativa | Ventaja principal | Limitación |
|---|---|---|
| Letra a 12 meses | Rendimiento definido al comprar y respaldo del Estado | El dinero queda comprometido hasta el vencimiento |
| Letra a 6 meses | Mayor flexibilidad temporal | Habrá que reinvertir y aceptar el tipo disponible entonces |
| Depósito bancario | Puede ofrecer una fecha y un interés sencillos de entender | Las condiciones dependen de la entidad y del producto |
| Fondo monetario | Liquidez y diversificación entre activos de corto plazo | La rentabilidad no está garantizada y existen gastos de gestión |
El principal riesgo de las Letras no es tanto la volatilidad diaria si se mantienen hasta el final, sino la pérdida de liquidez. Si los tipos suben después de la compra, las nuevas emisiones pueden resultar más atractivas y el precio de la Letra que ya poseo podría caer en el mercado secundario.
Tampoco conviene confundir seguridad con rentabilidad real. Si la inflación supera el rendimiento obtenido, el poder adquisitivo del capital puede disminuir aunque reciba exactamente 1.000 euros por cada Letra. Para mí, la comparación correcta siempre incluye inflación, impuestos, comisiones y plazo de inmovilización.
La decisión práctica antes de invertir un año
Antes de comprar, comprobaría cuatro datos: el tipo medio de la última subasta, el precio efectivo que tendré que desembolsar, las comisiones del canal elegido y la fecha exacta en la que necesitaré recuperar el dinero. Con esa revisión se evitan la mayoría de las sorpresas.
Las Letras a 12 meses pueden ser una pieza útil para la parte conservadora de una cartera, especialmente para capital que ya tiene un destino y no necesita crecer con la volatilidad de la bolsa. Su atractivo está en la sencillez y en la previsibilidad, no en ofrecer el máximo rendimiento posible.
Mi criterio es claro: si el plazo de un año encaja con tus necesidades y aceptas mantener la inversión hasta el vencimiento, la rentabilidad publicada puede ser una referencia razonable. Si existe la posibilidad de necesitar el dinero antes, dejaría un margen de liquidez fuera de las Letras y no invertiría todo el ahorro disponible.